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Sobre el nacimiento de Cristo y la Navidad (Parte II) (PDF) Edición en PDF

Sobre el nacimiento de Cristo y la Navidad (Parte II)

Terminando el artículo principal del tema anterior, prometo que continuaremos en este tema examinando algunas otras cosas pertinentes al nacimiento de Jesucristo. De los registros relativos que dejamos sin examinar, Lucas 2:21-38 habla sobre la circuncisión de Cristo y la visita al templo, mientras que Mateo 2 refiere a la visita de los Magos y la huida a Egipto. Aquí, y por razones de espacio, vamos a concentrar nuestra atención en Mateo 2, dejándole al lector el estudiar por sí mismo los registros referentes a la circuncisión y la visita al templo.

1. Mateo 2: La visita de “los sabios” y la huida a Egipto.

El hecho de que no hayamos discutido la visita de “los sabios” junto con la visita de los pastores en la noche del nacimiento, pudo haber preocupado a algunos lectores, puesto que la tradición enseña que estas dos visitas sucedieron simultáneamente. Bueno, ya hemos leído en el tema anterior los registros de Lucas sobre la visita de los pastores, y como hemos visto, no hay referencia presente de “los sabios”. Para saber si “los sabios” en realidad visitaron a Jesús, así como otras cosas pertinentes a su visita, iremos a Mateo 2 donde empezaremos del verso 1:

Mateo 2:1
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,”

De acuerdo con el pasaje anterior, los sabios no llegaron a Jerusalén, sino hasta después de que Jesús había nacido. Como llegaron a Jerusalén después del nacimiento de Jesús, y puesto que se quedaron ahí el tiempo necesario para los eventos de los versículos 2-9 sucedieran (llegaron a Jerusalén y empezaron a buscar al niño; Herodes estaba turbado por lo que “los sabios” dijeron, y llamaron al sumo sacerdote y a los escribas para preguntarles dónde iba a nacer el Mesías; Herodes llamó a “los sabios” en secreto, persuadiéndolos para que le dijeran a que hora había aparecido la estrella; Herodes envió a “los sabios” a Belén), es evidente que no pudieron de ninguna manera estar en Belén la noche del nacimiento junto con los pastores así como la tradición enseña. Por lo cual, no podemos decir por el momento cuanto tiempo después del nacimiento la visita de los magos sucedió, lo que sí podemos decir es que ciertamente no se llevó a cabo la noche del nacimiento. Después, tendremos la oportunidad de hablar más al respecto.

En cuanto a la visita de “los sabios” y su identidad la palabra alternativa “Magos” parece ser más apropiada debido a que es una transcripción del plural de la palabra griega usada en Mateo 2:1, la palabra “magos”. De acuerdo al significado de ésta palabra, se usa primero para caracterizar a un miembro de la casta de sacerdotes y hombres sabios de entre los Medes, Persas y Babilonios, cuyo aprendizaje era meramente astronomía y encantamiento1. La LXX usa esta palabra con este significado en el libro de Daniel (ver Daniel 1:20, 2:2, 10, 27, 4:7, 5:7, 11). Entonces, cuando por ejemplo Daniel 5:11 dice que Daniel fue hecho “jefe de los magos [LXX: “magoi”: plural de “magos”] significa que fue hecho jefe de la casta de los eruditos. Aparte de este significado, la palabra “magos” también se usa con el significado de hechicero (Hechos 13:6, 8 y Hechos 8:9). En cuanto a nuestro presente caso, es evidente que los Magos que vinieron a visitar a Jesús pertenecían a la categoría de eruditos. Esto se demuestra en hechos siguientes:

i) Vinieron “del oriente” o sea, del lugar donde la casta de los eruditos vivía.

ii) Eran observadores regulares del cielo, lo cual significa que tenían educación y habilidades astronómicas.

iii) Venían buscando al Mesías (ver nuestros comentarios en Mateo 2:3-4). Un hechicero, como Elimas por ejemplo (Hechos 13:6-11), quien, como dice la Escritura, era “hijo del diablo” (Hechos 13:11) nunca hubiera hecho eso.

iv) Eran receptivos y obedientes al Espíritu de Dios (ver Mateo 2:12). Dios nunca se habría comunicado con ellos si hubieran sido hechiceros o sea, operadores de espíritus malignos.

Habiendo aclarado la identidad de los Magos podemos continuar:

Mateo 2:1-2
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.” [griego: “proskyneo”: “hacerle homenaje2”].

Los Magos viniendo de Jerusalén empezaron buscando al Rey de los Judíos. Dijeron que habían visto su estrella en el oriente y venían a hacerle homenaje. Sin embargo, la noticia del nacimiento de este rey no puso nada contento a Herodes. Mateo 2:3-4 dice:

Mateo 2:3-4
“Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó [“siguió preguntando” (el imperfecto se usa en griego] dónde había de nacer el Cristo.”

El hecho de que Herodes empezó a buscar el lugar donde iba a nacer el Mesías, demuestra que los Magos no estaban buscando a un rey ordinario de los judíos. En lugar de eso, estaban consientes de que la estrella que vieron anunciaba el nacimiento de EL rey de los judíos, o sea, el Cristo. Debido a él habían venido del oriente.

Mateo 2:5-6
“Ellos [el sumo sacerdote y los escribas del pueblo] le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta3: Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel.”

El sumo sacerdote y los escribas del pueblo estaban en lo correcto al decir que Belén iba a ser el lugar donde iba a nacer el Mesías. A través de la información de la Escritura, Herodes estaba perfectamente consiente de que el Mesías ya había nacido en Belén, solo unos cuantos kilómetros de su palacio. Sin embargo, el hecho de que Herodes tuviera ese conocimiento de la Escritura no significa que también haría buen uso de ella. De hecho, veremos que usó este conocimiento en sus esfuerzos para encontrar y matar al Mesías, porque su pervertido y turbio corazón pensó que este niño era... una amenaza para su trono. Aunque el caso de Herodes parece un tanto extremo en su resultado; demuestra claramente que el conocimiento mental de la Escritura no es suficiente para producir un buen resultado. Y eso es porque un buen resultado requiere la existencia de un corazón suficientemente blando para creer honestamente y practicar el conocimiento. En otras palabras, para que la Palabra produzca buen fruto, el conocimiento MENTAL de la Escritura (“Yo simplemente conozco la Escritura”) debe ser transformado en conocimiento del CORAZÓN (“Después de que conozco la Escritura, la pongo en mi corazón, en la parte más profunda de mi ser, mediante la renovación de mi mente”) (Romanos 12:1-2, Efesios 4:17-24, Colosenses 3:1-17)).

Sin hacer lo anterior, puede que me sepa todos los pasajes que dicen, por ejemplo, que debo tener amor, pero puede ser que en realidad ¡no ame! Puede que enseñe a otros que no deben ser envidiosos y yo mismo ¡tengo envidia!. Puede ser que hable para el ÚNICO cuerpo de Cristo pero cuando se trata de aplicar puede que considere solo ciertas denominaciones como “el cuerpo” pero a ¡todos los demás cristianos como inferiores a mí! Podemos encontrar muchos ejemplos más como este. No importa cuanto sepamos de la Escritura, si no está en nuestros corazones, no es más que solo conocimiento mental. Este conocimiento aun necesita ser transformado en conocimiento del CORAZÓN para que pueda producir fruto.

Después de esta divagación vamos a regresar al tema principal de este artículo. Después de que Herodes supiera dónde había nacido Jesús, llamó a los Magos en secreto indagando para que le dijeran en que momento aparecería la estrella:

Mateo 2:7
“Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente [en griego: “akriboo” que significa indagar exáctamente] el tiempo de la aparición de la estrella;

La razón por la que Herodes indagó exactamente en que momento aparecería la estrella, era porque quería, a través de esa información, determinar la edad de Jesús. Mas adelante veremos cómo usó esa información.

Mateo 2:8
“y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.”

Herodes envió a los Magos a Belén y les dijo que regresaran a él a decirle el resultado de la búsqueda para que, como había dicho, él también fuera y le rindiera homenaje. Sin embargo, pronto veremos que estaba mintiendo y lo que en realidad quería era saber dónde estaba el niño para matarlo. Después de esta conversación con Herodes, los Magos partieron a Belén:

Mateo 2:9-10
“Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño. Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.”

Cuando dice que la estrella “ se detuvo sobre donde estaba el niño”, no significa que la estrella estaba a 1 metro del techo del lugar donde Jesús estaba. Lo que significa, es que se detuvo en el cielo, sobre el área donde Jesús estaba, o sea, en Belén. También, la Biblia no indica que esta estrella era extremadamente grande o brillante. De hecho, no hay señal de que alguien más la haya visto y puesto atención aparte de los Magos. La importancia de ésta estrella era obviamente no su brillo o magnitud sino su significado que era que Jesús, el Mesías, había nacido.

Mateo 2:11
“Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.”

Hay muchas cosas en este pasaje que vale la pena mencionar. Primero que nada, de acuerdo ala Escritura, los Magos no encontraron a Jesús en un pesebre sino en UNA CASA, o sea, en un lugar donde él, María y José vivían regular y propiamente. Obviamente, esa no fue la noche del nacimiento sino “después de que ya había nacido” (Mateo 2:1). Lo que podemos concluir de todo esto, es que después del nacimiento de Jesús, José y María se establecieron en una casa en Belén.

También, algo más que hay que señalar, es que la Palabra nos dice que los Magos trajeron tres tipos de regalos: oro, incienso y mirra, en ningún lado dice que eran tres Magos. Lo que la Biblia dice es solo el plural (los sabios) lo cual indica obviamente que eran más de uno. ¿Cuántos más? No podemos saber, puesto que la Biblia no lo dice. Lo más probable, es que hayan sido más de dos o tres, porque viajes tan largos generalmente son organizados en grandes caravanas por razones de seguridad.

Después de que visitaron a Jesús, los Magos estaban listos para regresar a su país. Sin embargo, le habían prometido a Herodes que regresarían a decirle el resultado de la búsqueda. Entonces Herodes, teniendo la información de los Magos, inmediatamente enviaría a su ejercito a matar al niño. PERO en este momento crucial Dios interfirió:

Mateo 2:12
“Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.”

Dios interfirió y les dijo a los Magos que no regresaran con Herodes sino que se fueran por otro camino. Además, sabiendo lo que Herodes quería hacer al darse cuenta que los Magos lo engañaron, Dios advirtió a José:

Mateo 2:13
“Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.”

Observa cómo Dios protegió a Jesús maravillosamente de la amenaza de Herodes, y al mismo tiempo, de aquel que estaba actuando detrás de él, osea el diablo. Primero le dijo a los Magos que no regresaran con Herodes, lo cual era necesario, puesto que Belén estaba a tan solo 6 millas de Jerusalén y así, si la Magos hubieran ido con Herodes, José y María no hubieran tenido tiempo de abandonar Belén. Entonces, después que estuviera seguro de que los Magos no regresarían a Herodes, le dijo a José que se llevara a María y a Jesús a Egipto. Entonces, cuando Herodes percibió que los Magos no regresaban a él, Jesús ya estaba lejos de su amenaza. En verdad, que maravilloso, sabio y protector Dios es Él. Si volteamos a Él, ÉL siempre sabe como hacer un camino para nosotros. No hay situación de la cual Dios no pueda salvarnos. Como Romanos 8:35,37 dice “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.” Se requería que José, María y el niño huyeran a otro país para evitar la amenaza del diablo. Ciertamente sería mucho mejor si no hubiera habido amenaza alguna y se hubieran quedado en su casa y no hubieran tenido que pasar por los apuros de la mudanza a Egipto. No obstante, la verdad es que hay un enemigo y consecuentemente también hay una amenaza. En vez de discutir sobre este hecho o ignorarlo, tenemos que reconocerlo y pelear contra el enemigo usando la armadura de Dios (Efesios 6:10-17) y seguir las instrucciones dadas en la Biblia y con el Espíritu Santo. Eso fue lo que José escogió hacer:

Mateo 2:14-15
“Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto, y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.”

José escogió obedecer. Esto significaba que tenían que pasar por los apuros de la mudanza para irse a otro país en un lapso muy corto de tiempo. Sin embargo, ¿qué hubiera pasado si no hubiera escogido obedecer? Herodes hubiera enviado su ejercito a Belén para atrapar a José, María y Jesús, lo cual los hubiera puesto en una situación muy difícil. Yo en lo personal creo, que si José o los Magos hubieran desobedecido a Dios, como quiera Él hubiera encontrado una manera de salvar a Jesús. No obstante, lo cierto es que toda la situación se hubiera puesto mucho más complicada y difícil. Seguramente es mucho mejor evitar la trampa desde el principio, que caer en ella y luego tener que escapar.

El registro anterior no es el único donde encontramos a José haciendo lo que Dios le dijo. Mateo 1.20-24, 2:20-21, 2:22 son todos los registros que demuestran que era un hombre lleno de fe, listo para hacer inmediatamente cualquier cosa que Dios le pidiera. No fue una coincidencia que María, la madre de Jesús, se casara con él, ni fue algo que pasó solo por las razones genealógicas examinadas en el tema anterior. Además de estas razones, José era el MEJOR hombre para el cuidado y crianza de Jesús.

Después de esta divagación sobre José regresemos a nuestro tema. Entonces, después de haber sido instruido por Dios, José, María y Jesús partieron a Egipto.

Ahora, cuando Herodes vio que fue engañado por los Magos reaccionó muy violentamente:

Mateo 2:16-18
“Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos. Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron.”

Es importante notar aquí que de acuerdo al pasaje anterior, Herodes puso la edad límite de dos años para abajo “conforme al tiempo que había inquirido de los magos”. Como podemos acordarnos del verso 7, Herodes había inquirido exactamente de los Magos en qué tiempo aparecería la estrella y de ese modo supo la edad de Jesús. Así que, si Jesús hubiera nacido cuando “su estrella” apareció en el oriente, se puede concluir que cuando los Magos lo visitaron y sucedió la masacre de Belén, ciertamente él no tenía más de dos años y no menos de eso4.

En algún momento, después de la masacre de Belén, Herodes murió y Dios le dijo a José que regresara a Israel:

Mateo 2:19-22
“Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto, diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño. Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel. Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea, y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.”

Dios le dijo a José que regresara a Israel, tomó a María y a Jesús y volvieron a su país. En un principio, determinó que iría y se asentaría con su familia en Judea. Probablemente, habrá planeado vivir de nuevo en Belén, el lugar donde vivían después del nacimiento de Jesús y del cual huyeron hacia Egipto. Sin embargo, cuando supo que el hijo de Herodes era rey de Judea, le dio miedo ir para allá, y siendo avisado por Dios decidió ir hacia el norte, Galilea. Finalmente, se establecieron en Nazaret, la ciudad donde él y María vivían antes de ir a Belén (Lucas 2:4-5).

Mateo 2:235
“y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.”

De todo lo anterior, es evidente que después de que Jesús naciera en Belén, José y su familia se quedaron ahí hasta la visita de los Magos, muchos meses después del nacimiento. Abandonaron Belén casi inmediatamente después de la partida de los Magos, y fueron a Egipto para evadir los planes malignos de Herodes. Cuando Herodes murió, se mudaron a Israel. Su propósito inicial era el de establecerse en Judea de nuevo, pero después de ser advertidos por Dios, se fueron a Galilea y finalmente vivieron en Nazaret.

2. Lucas 2:39

Como se aclaró anteriormente, María, José y Jesús se establecieron en Nazaret después de haber vivido primero en Egipto, lo cual sucedió cuando Jesús tenía no menos mucho menos de dos años. Teniendo esto en mente, es momento de ver lo que dice Lucas 2:39:

Lucas 2:39
“Después de haber cumplido [en griego: “teleo”, o sea, “terminar”] con todo lo prescrito en la ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.”

El hecho de que este verso venga tan solo después de los registros de la visita al Templo (Lucas 2:21-38), cuarenta y un días después del parto6, puede confundir a algunos. La razón es, porque si tomamos lo que dice en Lucas, aisladamente de lo que dice en Mateo, podemos concluir que José, María y Jesús volvieron a Nazaret inmediatamente después de la visita al templo (cuarenta y un días después del parto), mientras que Mateo dice que volvieron ahí después de haber vuelto de Egipto (muchos meses después del parto). Sin embargo, una conclusión así no puede ser correcta puesto que viola un principio fundamental del estudio de la Biblia. De acuerdo a este principio: para llegar a conclusiones correctas, TODAS las referencias sobre el mismo evento deben tomarse en cuenta. Por eso, en vez de tomar a Lucas separado de Mateo, tenemos que ponerlos JUNTOS. Si lo hacemos de ese modo, veremos que Mateo 2 no puede ser mas que entre la visita al templo (Lucas 2:21-38) y el regreso a Nazaret (Lucas 2:39).

Habiendo dado Dios analíticamente el cumplimiento de varias profecías en Mateo, y habiendo dado también analíticamente el cumplimiento de los requisitos legales necesarios en Lucas, resume todos estos logros en Lucas 2:39 diciendo qué sucedió después de que José, María y Jesús cumplieran todo, o sea, “CUANDO HAYAN CUMPLIDO [TERMINADO] TODO LO PRESCRITO EN LA LEY DEL SEÑOR”. “Todo lo prescrito de acuerdo a la ley del Señor7”, se incluye tanto los requisitos legales (Lucas 2:21-38) y por supuesto, las varias profecías, el cumplimiento de las cuales viene en Mateo (Mateo 2:15, 2:17, 2:23). Lucas 2:39 no dice lo que pasó inmediatamente después de la visita al templo, pero sí todo lo que pasó después de que TODO lo prescrito en la Palabra de Dios sobre esta parte de la vida de Jesucristo fuera cumplido. Después de que TODO lo prescrito fuera cumplido, Jesús, José y María, sin lugar a dudas, regresaron a Nazaret (Lucas 2:39, Mateo 2:23)

3. Conclusión

Luego de todo lo anterior, ahora estamos en la posición de resumir los eventos correspondientes al nacimiento de Jesús:

1. Jesús nació en Belén de Judea (Mateo 2:1)

2. En la noche del nacimiento, fue visitado por los pastores (Lucas 2:8-18). Luego del nacimiento, la familia continuó en Belén y se mudaron a una casa.

3. Jesús fue circuncidado al octavo día de su nacimiento (Lucas 2:21)

4. Jesús fue presentado al Señor en el templo, cuarenta y un días después del nacimiento. Ahí, los requerimientos legales para la purificación de María también fueron cumplidos.

5. Los Magos vinieron a Jerusalén después de “haber visto la estrella en el oriente” (Mateo 2:2). En Jerusalén, se encontraron con Herodes quien inquirió exactamente el tiempo en que la estrella aparecería (Mateo 2:7). A partir de esto, determinó la edad del niño, la cual usó después para definir la edad límite para los niños que había ordenado matar (Mateo 2:16). Puesto que esta edad era menores de dos años, se puede concluir que cuando los Magos visitaron a Jesús, no tenía más de dos años, ni menos que eso.

6. Dios advierte a José para que huya a Egipto (Mateo 2:!3). La profecía de Oseas 11:1 se cumplió.

7. Herodes mata a todos los niños menores de dos años del distrito de Belén (Mateo 2:16). La profecía de Jeremías 31:15 se cumplió.

8. Herodes muere, y José, María y Jesús habiendo cumplido todo lo prescrito en la ley del Señor en este período de la vida de Jesús, regresaron a Nazaret (Mateo 2:23 y Lucas 2:39).

Anastasios Kioulachoglou

Español: Aleida López de Steinmetz
Versión Bíblica: Reina-Valera 1960

 



Notas al pie

1. Ver: E.W. Bullinger: “A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament”, Zondervan Publishing House, MI 49530, USA, p.887., D. Dimitrakou: “The Great Lexicon of the Greek Language”, Domi Publisher, Athens, 1965, p. 4,428. y J.M. Freeman: “Manners and Costums of the Bible”, Logos International, 1972, pp. 330-332.

2. Una definición formal de esta palabra es “ hacer reverencia u homenaje a alguien, mediante poniéndose de rodillas o postrándose ante él” (ver: E.W.Bullinger, op.cit., p.903). En la LXX se usa 172 veces de las cuales 148 es una traducción de la palabra Hebrea “shachah” que significa “inclinarse” (Young´s Concordance to the Bible, p. 1074) y once veces es una traducción de la palabra “segad” que también significa “inclinarse, hacer reverencia” (Young´s Concordance to the Bible, p. 1074) .

3. El pasaje citado es de Miqueas 5:2 .

4. De otro modo, se hubiera escogido una edad limite distinta. .

5. Para más discusión sobre este verso ver el artículo: “Hablado vs Escrito” después en este tema .

6. Lucas 2:22 dice que la visita al templo ocurrió cuando los días de la purificación de María se completaron. Puesto que de acuerdo a la ley (Levíticos 12:1-5), los días de la purificación para una mujer que dio a luz a un varón eran cuarenta, por lo cual podemos concluir que la visita al templo sucedió cuarenta y un días después del parto .

7. La frase “la ley del Señor” no significa única y necesariamente la ley de Moisés. Aparte de la ley de Moisés, la palabra “ley” se usa también generalmente refiriéndose a las Escrituras del Antiguo Testamento. Esto se indica mediante el uso de la frase en Juan 10:34 y 15:25 donde se le llama a los Salmos “ley” así como en 1 de Corintios 14:21 donde a Isaías también se le llama “ley”. Es con este significado más general con el que la palabra se usa en Lucas 2:39. .