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Tu equipaje más valioso (PDF) Edición en PDF

Tu equipaje más valioso

No hace mucho tiempo ocurrió este incidente: una de mis compañeras de trabajo vino a mi oficina, y me dijo que había olvidado su equipaje en el tren. Había viajado esa noche y su pena era muy grande. Luego, al otro día me quedé pensando en eso: hay mucha gente a la cual le duele mucho las pérdidas materiales, oportunidades perdidas, deseos perdidos y aún así puede que no les importe nada la pérdida de: LA PÉRDIDA DE SU PROPIA ALMA. Jesús en Lucas 12:15-21 dijo una palabra que nos puede parecer relevante:

Lucas 12:15-21
“Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.”

A este hombre le importaba mucho todo lo demás, y se le olvidó lo más importante: su propia alma. Hay millones de personas que siguen la filosofía de este hombre. “Reposa, como, bebe, regocíjate” o como Pablo pone en otro lugar: “comamos y bebamos porque mañana moriremos” (1 Corintios 15:32). Tienen cuidado de cualquier otra cosa excepto menos de su propia alma. Amigo mío, lo más valioso que tienes no son tus cosechas, tus posesiones, tu carrera etc. lo más valioso que tienes ES TU ALMA. Y si deseas perderla, puedes perderla. Es tu decisión. Sin embargo, si no es lo que quieres, Dios ha hecho una provisión especial para este propósito, llamado Jesucristo. Como dice en Juan 3:16-18

Juan 3:16-18
“De tal manera amó Dios al mundo Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”

Y Romanos 10:9-10
“que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

La respuesta a la pregunta de perecer y no perecer, de perder o no perder tu alma, es igual a la respuesta que darás a la pregunta de creer o no creer en el Señor Jesucristo. Aquellos que creen no perecerán. Aquellos que no crean perecerán. Hay una invitación que Dios ha extendido a todo hombre, incluyéndote a ti también. La invitación a creer en tu corazón en Jesucristo como Señor y en Su resurrección. A creer que Él es el Mesías, el Hijo de Dios para que de ese modo recibas el regalo de la salvación. ¿Aceptarás esta invitación? ¿Te arrepentirás y aceptarás a Jesucristo como tú Señor y Salvador? ÉL ES EL ÚNICO QUE PEDE SALVAR LO MÁS VALIOSO QUE TIENES: TU ALMA.

Mateo 11:28-30
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga”

Entrega tu vida hoy al Señor Jesucristo, Él te invita. Pon tus cargas en Él y Él te dará descanso.

“Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Mateo 16:26)

Anastasios Kioulachoglou

Español: Aleida López de Steinmetz
Versión Bíblica: Reina-Valera 1960