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Estudio: ¿Resurrección o vida inmediatamente después de la muerte? (PDF) Edición en PDF

Sobre nigromancia y la mujer de Endor

(Nota: Este artículo es parte del estudio titulado: ¿Resurrección o vida después de la muerte? Se le aconseja al lector a leer los artículos relacionados con este estudio.)

Debido a la creencia de que las almas viven en algún lado en el cielo y que los muertos están conscientes, mucha gente ha sido víctima de la práctica de tratar de contactar a los muertos. Todo un movimiento llamado “espiritismo” está dedicado exactamente a esto. Deuteronomio 18:10-12 nos dice cómo el Señor se siente al respecto de esta práctica:

Deuteronomio 18:10-12
“Nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos. Cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al Señor, y por causa de ellas el Señor tu Dios expulsará de tu presencia a esas naciones.” NVI

El consultar a los muertos está puesta en la misma categoría que sacrificar hijos en el fuego, practicar adivinación (aquí también pon a la astrología), brujería o hechicería, hacer conjuro, servir de médium, espiritista. Como la Palabra pone en claro: “cualquiera que practique estas cosas será abominable al Señor”. Cualquiera que sea tentado a supuestamente ponerse en contacto con los muertos o hacer cualquier práctica similar (incluyendo astrología y adivinación), déjame aclarar que aquel que las practica el Señor lo considera detestable y por supuesto sufrirá las consecuencias respectivas. Nadie que se ponga en contacto con espíritus demoníacos, nadie que se abra a la oscuridad, saldrá sin consecuencias devastadoras. Pero vamos a continuar viendo otros pasajes al respecto:

Levítico 19:31
“No acudan a la nigromancia, ni busquen a los espiritistas, porque se harán impuros por causa de ellos. Yo soy el Señor su Dios.”

Levítico 20:6
“También me pondré en contra de quien acuda a la nigromancia y a los espiritistas, y por seguirlos se prostituya. Lo eliminaré de su pueblo.”

Levítico 20:27
“Cualquiera de ustedes, hombre o mujer, que sea nigromante o espiritista, será condenado a muerte. Morirá apedreado, y será responsable de su propia muerte.”

2 Reyes 21:6 (hablando del Rey Manases)
“Sacrificó en el fuego a su propio hijo, practicó la magia y la hechicería, y consultó a nigromantes y a espiritistas. Hizo continuamente lo que ofende al Señor, provocando así su ira.”

Creo que queda claro después de lo anterior que la nigromancia, consultar a los muertos, no es algo inocente. Es un pecado detestable. ¿Porqué? Porque el que lo hace básicamente está contactando espíritus demoníacos y lo oculto. No hay nada de inocente y real en esto. Eclesiastés 9:5-6 (y muchos otros pasajes) nos lo dicen muy claro:

Eclesiastés 9:5-6
“Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido. Sus amores, odios y pasiones llegan a su fin, y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida.”

En comparación con la creencia popular que quiere a las “almas” de los muertos flotando por ahí en el cielo cuidándonos, y por lo tanto tener conocimiento y tal vez participan en lo que pasa en nuestro mundo, la Palabra de Dios en términos muy claros nos dice que los muertos no saben NADA. Imagina si la iglesia realmente enseñara lo que la Biblia enseña sobre los muertos, esto es, que no tienen conciencia, están dormidos, esperando la resurrección. El diablo tendría menos terreno para engañar a mucha gente, incluso cristianos, de ponerse en contacto con lo que supuestamente son espíritus de los muertos.

La mujer de Endor

Al final de 1 de Samuel encontramos una incidencia de cierta mujer que practicaba la nigromancia usada por el rey Saúl para adivinación concerniente a su última batalla con los filisteos. El registro está en 1 de Samuel 28, que dice:

1 Samuel 28:3-8
“Ya Samuel había muerto. Todo Israel había hecho duelo por él, y lo habían enterrado en Ramá, que era su propio pueblo. Saúl, por su parte, había expulsado del país a los adivinos y a los hechiceros. Los filisteos concentraron sus fuerzas y fueron a Sunén, donde acamparon. Saúl reunió entonces a los israelitas, y armaron su campamento en Guilboa. Pero cuando vio Saúl al ejército filisteo, le entró tal miedo que se descorazonó por completo. Por eso consultó al Señor, pero él no le respondió ni en sueños, ni por el urim ni por los profetas. Por eso Saúl les ordenó a sus oficiales: Búsquenme a una adivina, para que yo vaya a consultarla. Pues hay una en Endor le respondieron.”

Tan pronto Saúl tuvo dificultades para escuchar al Señor buscó una médium, una mujer con un espíritu demoníaco para ejecutar adivinación para él. El sabía que eso era abominable para el Señor, ya que él mismo había expulsado a todos los médiums (los que consultaban a los muertos) del país. Y ahora aquí está, listo para ir a hacer lo detestable para el Señor al contactar una médium. De verdad esperaba que Dios le respondiera a través de algo que Él considera detestable. Pero vamos a continuar:

1 Samuel 28:8-14
“Saúl se disfrazó con otra ropa y, acompañado de dos hombres, se fue de noche a ver a la mujer. Quiero que evoques a un espíritu le pidió Saúl. Haz que se me aparezca el que yo te diga. ¿Acaso no sabe usted lo que ha hecho Saúl? respondió la mujer. ¡Ha expulsado del país a los adivinos y a los hechiceros! ¿Por qué viene usted a tenderme una trampa y exponerme a la muerte? ¡Tan cierto como que el Señor vive, te juro que nadie te va a castigar por esto! contestó Saúl. ¿A quién desea usted que yo haga aparecer? preguntó la mujer. Evócame a Samuel respondió Saúl. Al ver a Samuel, la mujer pegó un grito. ¡Pero si usted es Saúl! ¿Por qué me ha engañado? le reclamó. No tienes nada que temer dijo el rey. Dime lo que has visto. Veo un espíritu que sube de la tierra respondió ella. ¿Y qué aspecto tiene?” El de un anciano, que sube envuelto en un manto. Al darse cuenta Saúl de que era Samuel, se postró rostro en tierra.”

Ya hemos leído antes que los que consultan a los muertos y sus prácticas son abominación detestable para el Señor. Las mismas prácticas (nigromancia, etc.) fueron también hechas por las naciones que habitaron la tierra antes que Israel. La nigromancia no tiene NADA que ver con el Señor. Ya hemos visto también que los muertos no saben nada y ya no tienen parte en lo que pasa bajo el sol. Detrás de la nigromancia no está más que el diablo. El es el padre de mentira y no hay nada de verdad en él y en lo que hace. Era por lo tanto un espíritu maligno que aparentando ser Samuel, se le apareció a Saúl y le informó que su fin estaba muy cerca:

1 Samuel 28:15-20
“Samuel le dijo a Saúl: ¿Por qué me molestas, haciéndome subir? Estoy muy angustiado respondió Saúl. Los filisteos me están atacando, y Dios me ha abandonado. Ya no me responde, ni en sueños ni por medio de profetas. Por eso decidí llamarte, para que me digas lo que debo hacer. Samuel le replicó: Pero si el Señor se ha alejado de ti y se ha vuelto tu enemigo, ¿por qué me consultas a mí? El Señor ha cumplido lo que había anunciado por medio de mí: él te ha arrebatado de las manos el reino, y se lo ha dado a tu compañero David. Tú no obedeciste al Señor, pues no llevaste a cabo la furia de su castigo /contra los amalecitas; por eso él te condena hoy. El Señor te entregará a ti y a Israel en manos de los filisteos. Mañana tú y tus hijos se unirán a mí, y el campamento israelita caerá en poder de los filisteos. Al instante Saúl se desplomó. Y es que estaba lleno de miedo por lo que Samuel le había dicho, además de que se moría de hambre, pues en toda la noche y en todo el día no había comido nada.”

Lo que la médium le dijo a Saúl sin duda sucedió. Y por eso muchos han creído que absolutamente era el muerto Samuel quien dijo esas cosas profetizando a Saúl. Sin embargo, eso no puede ser verdad, a menos de que estemos listos para asumir que los muertos no solo están vivos y saben información (mientras que Eclesiastés dijo muy claramente que no saben nada) sino que también están disponibles a petición de gente que hacen lo detestable ante el Señor, esto es, estamos listos para asumir que el diablo y sus siervos pueden a demanda traer a cualquiera incluyendo siervos de Dios como Samuel y hacerlos profetizar. Es obvio que tal suposición es ilusa. No hay posibilidad de que lo puedan hacer. Por lo tanto, lo que aquí tenemos es claramente un espíritu demoníaco pretendiendo ser Samuel. ¿Y la información? ¿Cómo un espíritu demoníaco se apodera de lo que parece ser “información” correcta? No podemos saber de seguro, pero lo que el espíritu demoníaco le dijo tuvo efectos devastadores en Saúl. ¿A caso podría ser que lo que dijo se hizo una profecía que tiende a cumplirse por su propia naturaleza, trayendo por sí misma a Saúl al punto de total derrota? El diablo definitivamente sabía la falta de ánimo en el campamento israelita que tal vez tenían miedo, listos a dispersarse frente a sus enemigos (1 Samuel 28:5 dice que tan horrorizado cayó Saúl al suelo cuando vio al ejercito filisteo, lo cual posiblemente pudo ser una pista de cómo los israelitas cayeron también). A este hecho se agregó que Saúl su rey estaba aún más horrorizado. Estas dos cosas juntas pudieron ser la receta perfecta para una derrota completa. Bien, como dijimos, de seguro no podemos saber. Lo que sí podemos saber, es que cualquiera que contacte a “los muertos” en realidad no está contactando a los muertos. Sino que contacta a espíritus demoníacos, quienes se hacen pasar por los muertos, con todas las horribles consecuencias que eso significa, incluyendo eso de hacer algo totalmente desagradable para Dios. De igual modo, Saúl no habló aquel día con el muerto Samuel, sino con un espíritu demoníaco que estaba haciéndose pasar por Samuel.

Anastasios Kioulachoglou

 

Español: Aleida López de Steinmetz

Versión Bíblica: Nueva Versión Internacional