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Ora por tu país

¿No le pones atención a la política porque simplemente estás harto de ella? ¿Te parece que los líderes de tu país como quiera hacen lo que quieren? Bueno, Dios quiere que nosotros, la iglesia, influenciemos al resto del mundo a través de la oración.

Mateo 5:13
“Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.”

¿Qué es lo que hace la sal? La sal da sabor y conserva.

2 de Corintios 2:15
“Porque para Dios somos grato olor de Cristo en los que se salvan, y en los que se pierden”

Génesis 18:26
“Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos.”

Cuando la iglesia cese de cumplir su función como sal, será desechada y arrojada bajo los pies de los hombres.

1 de Timoteo 2:1-2
“Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.”

¿Quiénes son aquellos que están en autoridad? Es tu presidente, gobernador, senador, canciller, rey o reina, los ministros en tu parlamento, alcalde, maestros, etc. ¿Qué has hecho por ellos últimamente, oraste o los criticaste? ¿Qué debemos de orar para aquellos que están en autoridad? Lo más obvio que encontré en Timoteo 2:2 “para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad”

¿Porqué Dios querría paz y orden? Por una razón muy práctica:

1 de Timoteo 2:3-4
“Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.”

Es Su voluntad, porque es bueno para la propagación del evangelio, lo cual es su objetivo.

1 de Juan 5:14-15
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”

La responsabilidad está en nosotros, no el mundo, porque como cristianos tenemos los medios para lograr los resultados – la oración, en la autoridad que Jesucristo logró en la cruz del calvario.

Muchos líderes políticos están llegando a la conclusión de que enfrentan muchos problemas para los cuales no tienen respuesta. Puedes matar a un número sin fin de hombres, pero no tratas con las fuerzas espirituales detrás de ellos.

Efesios 6:12
“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”

2 de Corintios 10:3-5
“Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”

Las armas de nuestra batalla no son bombas y pistolas, porque las fortalezas a las que se refiere son las fortalezas de Satanás. Tenemos enemigos diferentes y diferentes armas.

Ezequiel 22:30
“Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.”

Si somos vencidos, no es por la falta de armadura sino por fallar al usarla. ¿Te pondrías en la brecha por la gente de tu país? Dios te está buscando a TI.

Daniel 10:10-12
“Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando. Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido.”

Que Dios nos recuerde, nos de la confianza y la determinación para orar por aquellos que están en posiciones de autoridad – ¡Amén!

Andrea Kioulachoglou

Español: Aleida López de Steinmetz
Versión Bíblica: Reina-Valera 1960