| Verdades Bíblicas |
En la tierra de los gadarenosEn Mateo 8:28-34 leemos sobre la corta visita del Señor a la tierra de los gadarenos:
Mateo 8: 28-34
Jesús fue a la tierra de los gadarenos. Amó a aquellos gadarenos así como ama a cualquier otro hombre de esta tierra. Así que fue, incluso sin haber sido invitado. Dejó Capernaúm y fue a esa tierra. Empezó su visita liberando a dos personas poseídas por demonios. Mientras que alguien diría que ese fue un gran comienzo, a continuación la reacción de los gadarenos: “Y cuando lo vieron le rogaron que se fuera de sus contornos” El hijo de Dios vino a estar con ellos. Y aun así la ciudad entera salió, antes de que Él pudiera entrar, rogándole que se fuera ¿la razón? Yo creo que fue por la pérdida de los cerdos. Tenían miedo de que esa “pérdida” se repitiera. Los gadarenos entre el hijo de Dios y sus “cerdos” sucios escogieron a los cerdos. El hijo de Dios partió. ¿Hay cosas por las cuales dices “por favor Señor mantente al margen de esta situación. Este es mi negocio”, porque tienes miedo de lo que Él pueda hacer? ¿Hay cerdos que prefieres tener escondidos que permitirle al Señor visitarte? No seas como los gadarenos. Pablo en Filipenses 3:4-6 nos da su corto CV en cuanto a sus logros antes de ser cristiano:
Filipenses 3:4-6
Pablo sufrió la pérdida de todas las cosas. De ser un gran hombre en su sociedad y círculo religioso, se encontró así mismo yendo de pueblo en pueblo predicando el evangelio sufriendo persecución de su propio pueblo. Su vida muchas veces era una estaca y aún así él contaba todos sus logros pasados como basura en comparación con el conocimiento del Señor, no viendo hacia atrás sino adelante, aquellas cosas que están adelante, yendo hacia el galardón al llamamiento supremo de Dios en Cristo Jesús. ¿Hay cosas, áreas de tu vida en las cuales prefieres mantener a Dios fuera? Si sí, vamos a hacer lo contrario de lo que dice la carne. No sigamos escondiéndolo de Él si no pongamos estas cosas frente a Él. Seamos completamente transparentes con Él, en lugar de mantenerlo fuera como lo hicieron los gadarenos. Vamos a darle el control expresándole nuestros deseos pero permitiéndole también que haga como Él desea. EL ES EL SEÑOR.
Tassos Kioulachoglou Español: Aleida López de Steinmetz
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