El camino de Balaam



Encontramos el registro en Números 22-24. Israel, estando de camino a la tierra prometida, “acamparon en los campos de Moab junto al Jordán, frente a Jericó.” (Números 22:1). Esto hizo que el rey de Moab, Balac, se llenara de miedo y envió embajadores a Petor – un lugar en Mesopotamia, que quedaba a varios cientos de kilómetros – a traer a Balaam. La tarea que tenía para él viene en Números 22:5-6:

 

Números 22:5-6
“Por tanto, envió mensajeros a Balaam hijo de Beor, en Petor, que está junto al río en la tierra de los hijos de su pueblo, para que lo llamasen, diciendo: Un pueblo ha salido de Egipto, y he aquí cubre la faz de la tierra, y habita delante de mí. Ven pues, ahora, te ruego, maldíceme este pueblo, porque es más fuerte que yo; quizá yo pueda herirlo y echarlo de la tierra; pues yo sé que el que tú bendigas será bendito, y el que tú maldigas será maldito.”

 

La fama de Balaam era que “el que tu bendigas será bendito y el que tu maldigas será maldito” (Números 22:6). Si uno lee todo el registro en Números 22-24 encontrará que Balaam inicialmente tenía una actitud piadosa. Cuando los siervos de Balac fueron a él, les prometió únicamente que iba a revisar esa requisición con Dios. Cuando Dios les dijo que no fuera con ellos, obedientemente los despachó. Esto es lo que haría un hombre que anda por el camino recto y eso es precisamente lo que Balaam hizo. Obviamente andaba en ese camino. Sin embargo, Balac insistió. Después de varios días más príncipes, personas más honorables, llegaron de nuevo al lugar de Balaam, prometiéndole gran honor y riquezas si tan solo iba a maldecir a Israel. Alguien que ha establecido claramente la respuesta de Dios en su corazón, no esperaría: de nuevo los despacharía, así como Dios ya había puesto en claro que no fuera con ellos. Pero Balaam no hizo eso. Sino que dijo que fue a revisar de nuevo con Dios. Aunque eso aún está bien y ciertamente no tan malo como ir con ellos sin revisar primero con Dios, sin lugar a dudas demuestra una fisura, una inestabilidad, una intención de no despacharlos insatisfechos. Le ruegas a Dios otra vez solo por algo que aún quieres, y no estás bien ni tranquilo con lo que el Señor te había dicho desde el principio. Y eso es lo que sucedió aquí. Balaam quería ir con ellos, eran demasiados regalos y honores como para negarlos. Por otro lado, ¡tampoco quería desobedecer a Dios! Estaría contento si hubiera ido a maldecir a Israel, obtener la recompensa y estar bien con Dios también – como sucede algunas veces con nosotros: Yo quiero hacer mi voluntad, así que: ¡Dios, cambia la tuya y déjame hacer la mía y estamos bien! Dios, viéndolo en ese estado, le dijo que fuera pero solo si los hombres iban a buscarlo otra vez. Y por la mañana, ¡lo vemos en su burro listo para el largo viaje! ¡No quería esperar ni un segundo más y no se esperó a que vinieran a buscarlo! Como resultado, la ira de Dios se encendió y mandó a sus ángeles contra él. El asno le salvó la vida, porque cuando vio al ángel de Dios trató de evitarlo. El ángel le dijo a Balaam que fuera, pero SOLO a decir la palabra que Dios le iba a hablar. ¿Porqué Dios tuvo que decirle “la palabra que yo te diga esa hablarás” (Números 22:35)? Esa era una advertencia para Balaam de que no se desviara del camino de Su palabra. Como veremos, no le puso atención completamente. Balaam como quiera fue a encontrarse con Balac. A pesar de que Balac lo llevó a varios lugares que le harían más fácil el maldecir a Israel, Balaam se mantuvo en lo que el Señor le había dicho y habló solo Su palabra la cual eran solo bendiciones para Israel. ¡Balac estaba muy molesto! Esto es lo que le dijo a Balaam después de tres tandas de bendiciones para Israel: “Entonces se encendió la ira de Balac contra Balaam, y batiendo sus manos le dijo: Para maldecir a mis enemigos te he llamado, y he aquí los has bendecido ya tres veces. Ahora huye a tu lugar; yo dije que te honraría, mas he aquí que Jehová te ha privado de honra.” (Números 24:10-11).

 

Balaam: Un ejemplo para evitar

Parece que Balaam se puso a favor de Dios. Solo dijo Su palabra y aunque fue con los príncipes de Balac solo dijo lo que Dios quiso. No se desvió de Él. Uno podría preguntar porqué 2 de Pedro 2:15, así como otros pasajes que veremos más adelante, lo presentan como un ejemplo que hay que evitar. Seguro que quería ir y tal vez tenía los ojos puestos en los regalos. Aun así parece que no se desvió de lo que Dios le dijo y finalmente se fue del lugar con las manos vacías. Obedeció a Dios, a pesar del hecho de que eso significaba la pérdida de los regalos y recompensas que le habían prometido. O, ¿no era así?

Se menciona a Balaam como un ejemplo que se debe evitar en 2 de Pedro, Judas y Apocalipsis. Parece ser injustificado por los registros que hasta ahora hemos visto, pero mientras vayamos avanzando descubriremos la razón:

 

Números 25:1-5,9
“Moraba Israel en Sitim; y el pueblo empezó a fornicar con las hijas de Moab, las cuales invitaban al pueblo a los sacrificios de sus dioses; y el pueblo comió, y se inclinó a sus dioses. Así acudió el pueblo a Baal-peor; y el furor de Jehová se encendió contra Israel. Y Jehová dijo a Moisés: Toma a todos los príncipes del pueblo, y ahórcalos ante Jehová delante del sol, y el ardor de la ira de Jehová se apartará de Israel. Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Matad cada uno a aquellos de los vuestros que se han juntado con Baal-peor…. Y murieron de aquella mortandad veinticuatro mil.”

 

¿Cómo sucedió que las mujeres de Moab sabían cómo seducir a los hijos de Israel? ¿Cómo es que sucedió que vinieron, les hicieron cometer fornicación, los invitaron a sus sacrificios y los hicieron postrarse frente a sus dioses falsos? Dios estaba molesto, Su ira se encendió y 24,000 israelitas perdieron la vida en la plaga que les siguió. ¿Quién inventó los planes que trajeron tal destrucción a Israel? Números 31:15-16 y Apocalipsis 2:14 nos dan la respuesta:

 

Números 31:15-16
“y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas las mujeres? He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová.”

 

Y Apocalipsis 2:14 (el Señor Jesús hablando al ángel de la iglesia de Pergamos)
“Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.

 

El maestro que enseñó a Moab cómo hacer tropezar a Israel fue Balaam. Ya vimos cómo le llamaba la atención los regalos y los honores. 2 de Pedro 2:15-16 nos dice que los AMÓ:

 

2 de Pedro 2:15
“Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.”

 

Hasta el tiempo de Números 24 Balaam era un profeta de Dios, un vocero de Dios. Andaba por el camino recto. PERO no hasta el final. El eventualmente lo traicionó y se descarrió, porque “amaba el premio de la maldad”. Empezó bien, pero tuvo un final horrible. No solo es importante empezar en el camino correcto. También es muy importante mantenerse en el hasta el final. Balaam empezó bien, pero no continuó bien. Al final los israelitas lo mataron cuando llegaron a Madián1. En el registro de su muerte (Josué 13:22), ya no se le llama “profeta” sino “adivino”. Empezó como profeta, un vocero de Dios pero terminó como adivino, un enemigo de Dios.

 

Balaam en 2 de Pedro y Judas

Balaam pasó de ser un vocero de Dios a falso maestro que hizo tropezar a los hijos de Israel (Apocalipsis 2:14). Andaba por el camino correcto pero se desvió y se descarrió. Tal vez esa es la razón por la cual es mencionado tres veces por diferentes escritores en el Nuevo Testamento como un ejemplo que se debe de evitar. Ya hemos visto el ejemplo relevante de Apocalipsis y aquí están los otros dos de 2 de Pedro y Judas:

 

2 de Pedro 2:15-16
Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta.”

 

Judas 1
“¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.”

 

Ambos, 2 de Pedro y Judas se refieren a aquellos que siguieron el camino de Balaam. ¿Quiénes son ellos? ¿Qué hicieron? ¿Tienen alguna similitud con Balaam, y si sí ¿cuál es? ¿Cómo esta figura del Antiguo Testamento se relaciona con esta era de la gracia? Encontraremos las respuestas en las Escrituras. Empezando de 2 de Pedro, las palabras que detonan “ellos” (han dejado, han seguido) se regresan al primer verso, donde leemos:

 

2 de Pedro 2:1-3
“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme.”

 

Seguiremos con más información sobre los falsos maestros. Pero primero vamos a poner en claro su origen. Eso se hace obvio en los versos 1, 15 y 20-21, donde leemos:

 

2 de Pedro 2:1
“Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina.”

 

2 de Pedro 2:15
Han dejado el camino recto, y se han extraviado

 

Y 2 de Pedro 2:20-21
“Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado.

 

Como es obvio de lo anterior:

• Esas personas eran gente que el Señor había comprado.

• Eran gente que había escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo2.

• Habían conocido el camino de justicia y el santo mandamiento les había sido dado3.

• Habían dejado el camino recto, lo cual a su vez significa que caminaban en el.

 

Los falsos maestros que la Palabra de Dios habla aquí no son incrédulos, sino creyentes o para ser precisos empezaron como tales. ¿Para qué más están las personas que han sido compradas por el Señor, que tienen todo el conocimiento del Señor y a quienes el santo mandamiento les había sido dado? Como Balaam, empezaron en el camino correcto pero ¡lo dejaron y se volvieron a falsos maestros, trayendo herejías destructivas y explotando al pueblo de Dios mediante palabras engañosas! Si creemos que el tema de estos falsos maestros no es para ponerle mucha atención, porque después de todo, no hemos visto a muchos abiertamente “negar al Señor que los compró”, estamos equivocados. Dios dedicó mucho de 2 de Pedro y casi toda la epístola de Judas al tema de estos impostores. Este es más bien un tema donde la Palabra de Dios dice: “Atención”. 2 de Timoteo 2:15 dice:

 

2 de Timoteo 2:15
“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”

 

Es nuestro trabajo dividir la Palabra de Verdad correctamente y sin un fuerte fundamento en ella, será imposible ser protegidos por los falsos maestros que andan por ahí. Regresando a 2 de Pedro, los versos 10-22 continúan con estos apóstatas:

 

2 de Pedro 2:10-22
“y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor. Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Estos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad, y fue reprendido por su iniquidad; pues una muda bestia de carga, hablando con voz de hombre, refrenó la locura del profeta. Estos son fuentes sin agua, y nubes empujadas por la tormenta; para los cuales la más densa oscuridad está reservada para siempre. Pues hablando palabras infladas y vanas, seducen con concupiscencias de la carne y disoluciones a los que verdaderamente habían huido de los que viven en error. Les prometen libertad, y son ellos mismos esclavos de corrupción. Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció. Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.”

 

Dios dedica una gran parte de 2 de Pedro para describir a esos falsos maestros. Muchos de ellos andan hoy en día por ahí y muchos han pasado a través de los siglos, usando el nombre de Dios y de Cristo para su propia causa, poder, dinero, honor. No siguen el ejemplo de Cristo, sino el de Balaam. 2 de Pedro no deja duda sobre su final. Como acabamos de leer:

 

• Atraen sobre sí mismos destrucción repentina (2 de Pedro 2:1).

• Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme (2 de Pedro 2:3).

• “Ciertamente, si habiéndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesucristo, enredándose otra vez en ellas son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero. Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado. Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro vuelve a su vómito, y la puerca lavada a revolcarse en el cieno.” (2 de Pedro 2:20-22).

• La más densa oscuridad está reservada para siempre. (2 de Pedro 2:17).

 

No hay salvación reservada para esta gente sino “la más densa oscuridad para siempre”. Pero “¿a caso la salvación no es un regalo dado por gracia?”, algunos dirán. Seguro que lo es. Es un regalo dado por gracia a través de la fe (Efesios 2:8). Pero como es obvio, algunas personas negarán al Señor – y de ese modo la fe – y se convertirán en Sus enemigos explotando a Su gente y trayendo herejías destructivas. Sin duda son iguales a Balaam. El también andaba por el camino correcto pero se descarrió y se convirtió de ser un profeta verdadero en un falso maestro que enseñó a los enemigos de Dios cómo a hacer a su pueblo tropezar. Para esa gente “está reservada la más densa oscuridad para siempre”. De acuerdo con 2 de Pedro “mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que después de haberlo conocido, volverse atrás del santo mandamiento que les fue dado”.

 

Judas

Balaam también se menciona en Judas, casi del mismo modo y contexto que en 2 de Pedro. Judas comienza su epístola con lo siguiente:

 

Judas 3
“Amados, por el gran deseo que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros para exhortaros a que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (RV 1995)

 

Judas, a través de su epístola quería exhortar a los creyentes a ARDIENTEMENTE CONTENDER POR LA FE QUE HA SIDO UNA VEZ DADA A LOS SANTOS. Obviamente, esa fe estaba siendo atacada. Esa fe ES atacada y el enemigo, mientras siga por ahí, nunca cesará de atacarla. Tenemos que contender ardientemente por esta fe y Judas continúa y da las razones en su epístola de un capítulo:

 

Judas 4-19
“porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios y niegan a Dios, el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo. Quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron. Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propio hogar, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día. También Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra la naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. No obstante, de la misma manera también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad y blasfeman de los poderes superiores. Pero cuando el arcángel Miguel luchaba con el diablo disputándole el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino que dijo: «El Señor te reprenda». Pero estos blasfeman de cuantas cosas no conocen; y en las que por naturaleza conocen, se corrompen como animales irracionales. ¡Ay de ellos!, porque han seguido el camino de Caín, se lanzaron por lucro en el error de Balaam y perecieron en la contradicción de Coré. Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo sin vergüenza alguna con vosotros, se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados. Son fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas. De estos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: «Vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él». Estos son murmuradores, quejumbrosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho. Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo; los que os decían: «En el último tiempo habrá burladores que andarán según sus malvados deseos». Estos son los que causan divisiones, viven sensualmente y no tienen al Espíritu.” (RV 1995)

 

Parece que son los mismos tipos de personas, por lo menos en cuanto al fruto concierne, en comparación con aquellos que vimos en 2 de Pedro. Son impostores que hasta se atreven a llamarse a sí mismos cristianos. Debido a esos falsos maestros – y hoy en día hay muchos de ellos – Judas sintió una fuerte necesidad de escribir a los creyentes para decirles que pelearan por la fe que una vez les había sido dada a los santos. ¡Tenemos que pelear por la fe! Son las Escrituras – no doctrinas, ordenanzas y tradiciones de hombres, quienesquiera que sean- la base de nuestra fe. Colosenses 2:8 nos advierte:

 

Colosenses 2:8
Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas basadas en las tradiciones de los hombres, conforme a los elementos del mundo, y no según Cristo.

 

También 2 de Juan 7-8
“Muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo. Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis la recompensa completa.

 

También Judas y Pedro dice:

 

Judas 20-22
“Pero vosotros, amados, edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

 

2 de Pedro 3:17-18
Así que vosotros, amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos caigáis de vuestra firmeza. Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.

 

“Así que vosotros, amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos caigáis de vuestra firmeza” Todos nosotros podemos ser potencialmente “arrastrados por el error de los inicuos”. Nadie está exento de esta advertencia. Balaam comenzó en el camino recto pero en algún momento se desvió. “creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”, Pedro continua. “guardaos” es una parte de la acción, “creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo” es la otra parte.

Afuera hay muchos impostores, incluso dentro del cuerpo de Cristo – es por eso que Pedro y Judas se dirigen a los creyentes - y la única forma de protegerse de las enseñanzas engañosas es inclinándose hacia la leche pura de la Palabra. La única manera de construir nuestra casa, de tal manera para que no sea arrastrada por nada que venga contra ella, es construyéndola sobre la roca, la cual Jesucristo explicó que es escuchar la Palabra de Dios y hacerla (Mateo 7:24-25). Balaam conocía la Palabra de Dios, en realidad la siguió hasta cierto punto pero que después cruzó con sus ganas de honor y riquezas. Una vez sucedido eso se descarrió. Por otro lado, debemos de seguir el camino recto: el camino de conocer y a toda costa hacer lo que la palabra de Dios dice. Comenzando, corriendo y terminando la carrera, obteniendo todas y cada una de las recompensas que Dios tiene para nosotros.

 

Hebreos 12:1b-2
despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”

 

Anastasios Kioulachoglou

Español: Aleida López de Steinmetz
Versión Bíblica: Reina-Valera 1960

 

 



Notas al pie

1. Para el tiempo en que ya se había mudado de su lugar, en Mesopotamia, y vivía en la tierra de Madián, junto con los enemigos de Israel.

2. La palabra “conocimiento” es la palabra en griego “epignosis” que significa “exacto o entero conocimiento”, “preciso o conocimiento avanzado, con riguroso conocimiento; verdadero conocimiento” (como opuesto de la palabra “gnosis” que simplemente significa “conocimiento”). Ver Vines Expository Dictionary of the New Testament Words, MacDonald Publishing Company, p.641 y The Companion Bible, Kregel Publications, Appendix 132.

3. De nuevo el verbo “saber” que se usa aquí es el verbo “epiginosko” que significa “conocer completamente bien”, “conocer rigurosamente y exactamente” (ver las referencias dadas en la nota 2).

 




 

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