Dios, la fuente de favor



En en el libro de Ester, encontramos varias veces que ella halló favor, empezando en la primera de estas veces, cuando Ester fue al concurso, leemos:

 

Ester 2:8-9
“Sucedió, pues, que cuando se divulgó el mandamiento y decreto del rey, y habían reunido a muchas doncellas en Susa residencia real, a cargo de Hegai, Ester también fue llevada a la casa del rey, al cuidado de Hegai guarda de las mujeres. Y la doncella agradó a sus ojos, y halló gracia delante de él, por lo que hizo darle prontamente atavíos y alimentos, y le dio también siete doncellas especiales de la casa del rey; y la llevó con sus doncellas a lo mejor de la casa de las mujeres.”

 

La razón por la cual Ester fácilmente recibió las preparaciones de belleza, siete siervas del palacio del rey y “ el mejor lugar en la casa de las mujeres” era porque había obtenido favor de la persona que era responsable. Esto es, el favor de Hegai el custodio. Pero Ester no obtuvo solamente el favor de Hegai. Ester 2:15-17 dice:

 

Ester 2:15-17
“Cuando le llegó a Ester, hija de Abihail tío de Mardoqueo, quien la había tomado por hija, el tiempo de venir al rey, ninguna cosa procuró sino lo que dijo Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres; y ganaba Ester el favor de todos los que la veían. Fue, pues, Ester llevada al rey Asuero a su casa real en el mes décimo, que es el mes de Tebet, en el año séptimo de su reinado. Y el rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina en lugar de Vasti. Hizo luego el rey un gran banquete a todos sus príncipes y siervos, el banquete de Ester; y disminuyó tributos a las provincias, e hizo y dio mercedes conforme a la generosidad real.”

 

La razón por la cual Ester se convirtió en la reina era porque “obtuvo FAVOR ante los ojos de todos aquellos que la veían”, y lo más importante, obtuvo el FAVOR mismo del rey.

Tiempo después, Ester se arriesgó y fue a ver rey sin haber sido invitada lo cual era “contra la ley” (Ester 4:16). Sin embargo, no la mataron porque:

 

Ester 5:2
“Y cuando vio a la reina Ester que estaba en el patio, ella obtuvo gracia ante sus ojos; y el rey extendió a Ester el cetro de oro que tenía en la mano. Entonces vino Ester y tocó la punta del cetro.”

 

La razón por la que no mandaron matar a Ester era porque había hallado FAVOR ante los ojos del rey.

Aparte de los pasajes anteriores, el lector puede revisar por sí mismo Ester 5:8, 7:3, 8:5. Verá que era porque Ester había hallado favor ante los ojos del rey i) que le permitió organizar el segundo y crítico banquete (Ester 5:8), ii) que respondió a su petición en cuanto a la amenaza de Amán (Ester 7:3) y iii) y que canceló el decreto de Amán (Ester 8:5).

Como es evidente de todo lo anterior, Ester era una persona especialmente favorecida. De hecho, era tan favorecida, que se convirtió en reina debido al favor que había hallado. Puesto que la mayoría de nosotros necesitamos favor en nuestras vidas, sería muy interesante buscar la fuente del favor de Ester. Obviamente, si nos las arreglamos para encontrar esta fuente, entonces podríamos avanzar un paso más y explotarla recibiendo el favor que necesitamos.

 

¿Quién es la fuente de favor?

Para encontrar la fuente de favor, no deberíamos empezar adivinando o siguiendo las opiniones del mundo. Solamente la Palabra de Dios puede revelarnos esta fuente y cómo podemos utilizarla. Así que, para encontrar la respuesta verdadera en cuanto a la fuente de favor iremos a Salmos 84:11 que dice:

 

Salmo 84:11
“Porque sol y escudo es Jehová Dios; Gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad.”

 

De acuerdo al pasaje anterior, la fuente de favor no es la belleza, los buenos estudios, un mediador humano importante, sino el Señor. El es quien otorga el favor. Los pasajes de Ester previamente dados nos dicen que sin duda Ester encontró favor. El pasaje de Salmos nos dice quién se lo dio. No era nada más y nada menos que el Señor, la fuente de favor.

 

Otros que también obtuvieron favor

Aparte de Ester, hay otras personas de las Escrituras que también obtuvieron favor. Uno de ellos fue José, el hijo de Jacob, quien inicialmente estaba prisionero en Egipto. Sin embargo, observa dónde terminó debido al favor que Dios le dio:

 

Génesis 39:21-23
“Pero Jehová estaba con José y le extendió su misericordia, y le dio gracia en los ojos del jefe de la cárcel. Y el jefe de la cárcel entregó en mano de José el cuidado de todos los presos que había en aquella prisión; todo lo que se hacía allí, él lo hacía. No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.”

 

José encontró tanto favor ante los ojos del guardia de la prisión, que lo hizo ¡jefe de los prisioneros! Pero ¿CÓMO encontró ese favor? Se lo dio el proveedor de favor, El Señor.

Otro registro en cuanto al mismo tema viene el libro de Éxodo. Ahí viene cuando los israelitas partieron de Egipto, los egipcios les dieron “alhajas de plata, oro y vestidos” Éxodo 11:2, 3:21) esos son bienes valiosos. Porqué? Éxodo 3:21 nos dice:

 

Éxodo 3:21-22
“Y yo [EL SEÑOR] daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios, para que cuando salgáis, no vayáis con las manos vacías; sino que pedirá cada mujer a su vecina y a su huéspeda alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaréis a Egipto.”

 

La razón por la cual los egipcios le dieron a los israelitas esos bienes valiosos era porque los últimos habían hallado favor ante sus ojos. ¿Cómo lo encontraron? Fácil: El Señor, la fuente de favor se los había dado.

Finalmente, cuando en Daniel 1 vemos que Daniel decidió no contaminarse con los alimentos que el rey comía y bebía, “DIOS, Y puso Dios a Daniel en gracia y en buena voluntad con el jefe de los eunucos (Daniel 1:9)” este último violó el mandamiento del rey dándole a Daniel y a sus dos amigos alimentos que iban de acuerdo con la ley de Moises.

 

Conclusión

Habiendo visto todo lo anterior, debería ser evidente que el favor o la gracia tiene una fuente que lo suple, y esa fuente no es otra mas que Dios. Así que, era Dios, la fuente de favor, quien hizo que Ester obtuviera fácilmente las preparaciones de belleza, quien le dio el mejor lugar en la casa de las mujeres, quien la llevó a encontrar favor ante los ojos de todos aquellos que la veían, quien la hizo esposa del rey, osea, reina, quien la salvó de la muerte cuando fue al rey sin haber sido invitada y quien le dio esa gran liberación, tanto a ella, a Mardoqueo y a los judíos.

Entonces para terminar, para encontrar favor tenemos que ir a Dios, quien lo suple. Como en Hebreos 4:14-16 dice:

 

Hebreos 4:16
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia [en griego: “charis”), que significa gracia, favor1 para el oportuno socorro.”

 

En otras palabras, vayamos a Dios confiadamente y ciertamente obtendremos el favor que necesitamos.

 

Tassos Kioulachoglou

Español: Aleida López de Steinmetz
Versión Bíblica: Reina-Valera 1960

 

 



Notas al pie

1. “Charis” es la palabra en griego que la LXX usa para traducir las palabras en hebreo traducidas como “favor” en todos las pasajes anteriores del Antiguo Testamento, y es la única palabra traducida como “favor” en el Nuevo Testamento en inglés

 




 

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