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¡Ahora está vivo! (PDF) Edición en PDF

¡Ahora está vivo!

Este mes, el cristianismo celebra la resurrección del Señor Jesucristo. Por lo cual, me gustaría usar esta oportunidad para echarle un vistazo a este evento.

1. Resurrección: no es un evento del pasado

La mayoría de los eventos históricos conciernen a acciones de hombres que ya no están presentes. En comparación con estos, la resurrección conmemora el hecho de que Jesucristo, murió en la cruz por los pecados del hombre hace más de dos mil años, ¡SIGUE VIVO HOY! Tres días después de Su crucifixión, Dios lo levantó de los muertos. Pedro, resumiendo los eventos de la crucifixión y resurrección, dijo el día de Pentecostés:

Hechos 2:22-33
“Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella. Porque David dice de él: Veía al Señor siempre delante de mí; Porque está a mi diestra, no seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró, y se gozó mi lengua, Y aun mi carne descansará en esperanza; Porque no dejarás mi alma en el Hades, Ni permitirás que tu Santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos de la vida; Me llenarás de gozo con tu presencia. Varones hermanos, se os puede decir libremente del patriarca David, que murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy. Pero siendo profeta, y sabiendo que con juramento Dios le había jurado que de su descendencia, en cuanto a la carne, levantaría al Cristo para que se sentase en su trono, viéndolo antes, habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís.”

Jesucristo no es una personalidad que debe ser recordada solamente como historia. No es alguien que vive solamente a través de Sus enseñanzas escritas. Más bien, Jesús es una personalidad viva y activa AHORA. Está sentado a la derecha del trono de Dios AHORA. Está derramando el mismo Espíritu que derramó el día de Pentecostés, AHORA vino al mundo a salvar a los pecadores y lo hace AHORA. Está en ti el creer en Él, AHORA. JESUS ESTÁ VIVO AHORA y lo estará por siempre amén.

2. Ahora está vivo: nos está bendiciendo

En Hechos 3 leemos:

Hechos 3:18:20
“Pero Dios ha cumplido así lo que había antes anunciado por boca de todos sus profetas, que su Cristo había de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado;”

Y Hechos 3:26
“A vosotros primeramente, Dios, habiendo levantado a su Hijo, lo envió para que os bendijese, a fin de que cada uno se convierta de su maldad.”

Jesucristo es el más importante de la historia. No es solamente “historia”. Es el más importante que se debe recordar. No es solo un recuerdo. Jesús es mucho más que eso: ES UNA REALIDAD. Una realidad revelada a todo aquel que cree en Él. Y Él se reveló a Pablo en Hechos 9:

Hechos 9:1-6
“Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.”

Pablo estaba armado de pies a cabeza con un solo propósito en mente: matar a los discípulos del Señor. Nunca se hubiera imaginado que en el camino se iba a encontrar con el Señor mismo. Probablemente pensó que estaba muerto. Pero no, ESTABA VIVO, y Su revelación a Pablo aquel día convirtió, al que una vez era un gran perseguidor de la iglesia, en el gran apóstol que todos conocemos.

Volviendo nosotros, el mismo Jesús que le fue revelado a Pablo aquel día también es revelado a hombres y mujeres hoy. Como Jesús mismo dijo en Juan 14:21:

Juan 14:21
“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.”

Jesús está VIVO Y ACTIVO AHORA, MANIFESTÁNDOSE ASÍ MISMO a cualquiera que le ama.

3. Mateo 28:20

Apenas unos días después de la resurrección, y en una montaña de Galilea, los discípulos tenían una cita con el Señor. Ahí les dio lo que se conoce como “la gran comisión”. Mateo 28:18-20 dice:

Mateo 28:18-20
“Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

Para muchos de nosotros esta comisión es algo que NOSOTROS tenemos que lograr POR NOSOTROS MISMOS. Pero yo creo que cuando Jesús la dio, no quería decir algo así. Porque, dándola, también dijo: “YO ESTOY CON USTEDES SIEMPRE HASTA EL FIN DEL MUNDO”. El Señor está junto a nosotros para lograr la gran comisión y en servirle. Él es la cabeza de la iglesia, el que da las órdenes y nos ayuda a llevarlas a cabo. Sus órdenes no son las órdenes de un líder que no está. De lo contrario, son las órdenes de un líder vivo y activo que trabaja junto con su pueblo HOY, PARA LOGRAR LOS PROPÓSITOS DE SU REINO.

4. Ahora está vivo: Él nos instruye

En Hechos 9, inmediatamente después de la reunión del Señor con Pablo, hay un registro de Ananías un discípulo de Damasco. Vamos a ver lo que dicen los versos 10 al 18:

Hechos 9:10-18
“Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.”

Lo único que Ananías sabía de Pablo era que él era alguien que perseguía a los santos del Señor. El Señor mismo fue el que arregló todo para que se reuniera Ananías con Pablo. El Señor sabe cómo arreglar las cosas aunque parezca imposible arreglarlas. El sabía cómo arreglar las cosas para que Ananías se encontrara con Pablo. Él supo cómo arreglar para que otro Ananías viniera y se encontrara contigo, cuando tú le llamaste. Y algo más importante de resaltar: El Señor conoce a cada uno de nosotros, así como conocía a Ananías: por nombre. Él es el Buen Pastor que conoce a cada una de sus ovejas, y cada una de sus ovejas lo conoce a Él. Como dijo en Juan 10:

Juan: 10:3-4, 14-15, 27-29
“A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.”

El mismo Buen Pastor de Juan 10, el Señor Jesucristo, está hoy a cargo de las ovejas también. Él nos conoce por nombre, Él nos habla como le habló a Ananías: llamándonos con nuestro primer nombre. Que cuando Él nos llame que le respondamos de la misma manera que Ananías: “Heme aquí Señor”.

5. “Donde están dos o tres…”

La mayoría de nosotros probablemente conoce el siguiente pasaje de Mateo 18:20

Mateo 18:20
“Dónde dos o tres están reunidos en mi nombre ahí estoy Yo en medio de ellos.”

Lo que este pasaje simplemente dice, es que cualquier reunión de creyentes hecha en el nombre de Jesús, trae a Jesús a la reunión. Por supuesto que no como un visitante pasivo sino como un miembro activo. ¿Te acuerdas de aquellos dos que iban juntos en el camino a Emaús (Lucas 24:13-35)? Estaban hablando sobre El Señor, y El Señor en persona se les unió, explicándoles las Escrituras y abriéndoles la mente para que las entendieran. Exactamente pasa eso hoy cuando los creyentes se reúnen en el nombre de Jesús: Jesús se vuelve un miembro activo de la reunión, abriéndoles la mente y el entendimiento de aquellos que quieren aprender de Él. A través del Espíritu, les explica las Escrituras, les enseña y los amonesta. Y donde quiera que haya dos o tres reunidos en su nombre, Jesús está ahí también, no se pierde ninguna cita.

6. Él está vivo ahora: nos anima

Probablemente recordamos en los registros del Evangelio, que El Señor da fuerza y ánimo al pueblo. Probablemente lo recordamos diciendo: “tengan buen ánimo”, “no teman”. Bueno, eso no se acabó en los registros del Evangelio. Él está hoy aquí y como Hebreos 13 dice: “Él es el mismo ayer hoy y siempre” (Hebreos 13:8).

Como Pablo característicamente dice en Filipenses 4:13:

Filipenses 4:13
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

No dice: Cristo que me fortaleció. Está en presente. Jesús nos fortalece ahora. Veamos un ejemplo del ánimo del Señor como viene en el libro de Hechos. El apóstol Pablo fue a Jerusalén donde los judíos fanáticos lo capturaron y lo pusieron en la cárcel. Probablemente nadie más podía verlo ahí. Nadie, excepto uno: El SEÑOR. Como Hechos 23:10-11 dice:

Hechos 23:10-11
“Y habiendo grande disensión, el tribuno, teniendo temor de que Pablo fuese despedazado por ellos, mandó que bajasen soldados y le arrebatasen de en medio de ellos, y le llevasen a la fortaleza. A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de mí en Jerusalén, así es necesario que testifiques también en Roma.”

Y de nuevo Pablo dijo a Timoteo:

2 Timoteo 4:16-17
“En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta. Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.”

EL SEÑOR ESTUVO CON PABLO Y LO FORTALECIÓ. Pablo no trabajaba para alguien que decía palabras bonitas y luego murió y lo único que quedó de él fueron sus palabras. ¿Quién podría haber estado con él entonces? PABLO Y CUALQUIERA DE NOSOTROS, TRABAJAN PARA UN SEÑOR VIVO: EL SEÑOR JESUCRISTO. El Jesús de los evangelios no es histórico sino UN JESÚS VIVO, LLENO DEL MISMO AMOR Y COMPASIÓN HOY, PARA CADA UNO DE NOSOTROS.

7. Él está vivo ahora: Él regresará

Cerrando este corto estudio del resucitado Jesucristo, no podríamos olvidarnos del hecho que como Jesucristo ascendió al cielo 40 días después de la resurrección, del mismo modo regresará de los cielos. Como los ángeles dijeron a los discípulos, los cuales estaban llenos de luz cuando Jesús ascendió al cielo:

Hechos 1:9-11
“Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.”

Apocalipsis 1:7
“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.”

Y Mateo 24:30-31
“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.”

Jesús regresará con poder y gran gloria. Y a eso decimos:

“Sí, ven Señor Jesús” (Apocalipsis 22:21)

Anastasios Kioulachoglou

Español: Aleida López de Steinmetz
Versión Bíblica: Reina-Valera 1960